Todo lo que el hombre toca o modifica arruina, desde el inicio de la humanidad es la misma historia; arruinó el Jardín del Edén, arruinó la relación perfecta para con Dios, arruinó la salud que el Creador nos dio en el principio de la humanidad, arruinó hasta la vecindad donde vivía, el hombre puede ser una verdadera pesadilla ¿no creen?
Hoy resulta que sin mayor consulta, el presidente mandó sin preguntar a aprobar un decreto legislativo que agrava LA SITUACIÓN DE LA DISCRIMINACIÓN, todo por querer estar bien con Dios y con el maligno; El Salvador ya está suficientemente complicado como para habernos aunque sea consultado que opinamos la mayoría de ciudadanos votantes, no importando si somos protestantes.
La propuesta parece ser inofensiva pero se están metiendo a un callejón sin salida de perversidad aunque ellos paguen IVA, lo que está a la vista no necesita explicación; Dios en su palabra habló y dijo varón y hembra los creó y créanme que Dios no se equivocó. Lo que sucedió es que el hombre con el libertinaje se alocó y de su creador y sus leyes se olvidó.
Mi pregunta es ¿qué pretenden con esto, vivir sólo el momento o iniciar el camino al verdadero lamento? De esto después te cuento, cuando termine el cuento y ellos ya estén bien adentro y la vida los deje sin aliento; las leyes humanas no pueden cambiar las de Dios aunque por las calles estos alcen la voz y pongan como símbolo un arcoiris de colores para mostrar que ellos son de todos los sabores.
No confundamos la libertad con el libertinaje pues son dos cosas diferentes, y esto lo saben todas las gentes, pupilos, trabajadores y regentes; no perdamos lo bello de la creación por querer agradar al montón. Pongamos la mano en la conciencia y no necesariamente en la ciencia, que insiste en querer comprobar que cada DIA aumenta esta pesadilla de la diversidad sexual.
Apelo a la libertad de expresión para que no nos imponga esta gestión de gobierno decreto legislativo sacado del mismo infierno, pido a los gobernantes que no nos traten como solo donantes y que recuerden que el que vientos siembra cosecha tempestades; con ellos perderás amistades como la mía, que realmente no es más que una pesadilla; pero la mas importante de conservar, es la amistad de Dios y Creador quien es quien hasta hoy sostiene a El Salvador.