¡CÓMO CELEBRAR LA VIDA DE LOS QUE PARTIERON!

“Haced esto en memoria de mi”

Mientras estaban cenando, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición y se lo dio, diciendo:

—Tomad, esto es mi cuerpo.

Cogiendo luego un cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron. Y les dijo:

—Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el reino de Dios.

Después de cantar los salmos, salieron para el monte de los Olivos.

 

Jesús nos da la lección de nuestras vidas al exhortarnos a hacer esto en memoria de su muerte y resurrección de entre los muertos; ¿Te has preguntado cómo podemos celebrar la vida de los que ya partieron?

  1. Partiendo pan; osea sentándose a la mesa con nuestros seres queridos y amigos para celebrar cada uno a su manera los buenos recuerdos que obtuvimos al lado de los que ya partieron.
  2. Dando gracias; siendo agradecido por cada consejo y detalle que ellos tuvieron para con nosotros a lo largo de sus vidas, cosas inolvidables, memorables que serán de bendición de generación en generación.
  3. Hablando; la catarsis es importante en este tipo de situaciones que todos tendremos que atravesar en el corto camino de la vida, evacuar cada inquietud, actitud, consejo o palabra siempre será de bendición.
  4. Celebrando los logros obtenidos; siempre hay algo para celebrar en la vida de todos, siempre existió ese momento de éxito en las diferentes etapas de la vida de aquellos que se nos anticiparon a llegar a la presencia De Dios.
  5. Manteniendo la unidad; una de las cosas que Jesús pidió a sus discípulos fue el hecho de mantener la unidad de espíritu, de tal manera que en el Nuevo Testamento se nos ordena que seamos de un mismo sentir.

 

Sé que son etapas difíciles y complicadas para los que estamos atravesando esta situación, pero tenemos una garantía escrita en la Biblia para todos nosotros, y esta la encontramos en Juan 11:25: Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá.

 

Hagamos estas cosas en memoria de Jesús, hagamos estas cosas en memoria de todos los que se nos anteceden en pasar de la tierra, para que puesta la fe en Jesús estén en gloria eterna a la diestra de Dios.

 

Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

1 Corintios 11:23-30 RVR1960