Enciende una luz

Enciende una luz

Hay momentos en la vida en los que todo parece oscuro, como si la esperanza se hubiera apagado. Situaciones difíciles, enfermedades, conflictos o crisis nos hacen sentir que ya no hay salida. Sin embargo, la oscuridad nunca es el final de la historia. Aun cuando no lo vemos claro, Dios sigue presente y obrando. Hoy quiero recordarte que siempre hay una luz que puede encenderse.

En Juan 11 vemos a Jesús frente a una tumba, un lugar donde ya no se esperaba nada. Lázaro llevaba cuatro días muerto y la lógica humana decía que todo había terminado. Pero Jesús no se mueve por lo que ven los ojos, sino por la fe. Donde otros ven final, Él ve propósito. Donde hay muerte, con él tenemos vida.

Jesús pidió que quitaran la piedra antes de hacer el milagro. Eso nos enseña que la fe requiere acción y obediencia. Muchas veces pedimos que Dios haga algo, pero no queremos mover aquello que estorba. La fe no es negar la realidad, es confiar en Dios a pesar de ella. Cuando creemos, empezamos a ver la gloria de Dios manifestarse.

Encender una luz es decidir confiar aun en medio de la necesidad, la enfermedad o la crisis. Es cambiar nuestra manera de ver las cosas y adoptar la cosmovisión de Dios. Él no nos ha abandonado ni se ha olvidado de nosotros. Como hijos suyos, tenemos promesas y respaldo. La esperanza no depende de las circunstancias, depende de quién está con nosotros.

Hoy Dios te recuerda que no temas, que Él te fortalece y te sostiene. Sus pensamientos para ti son de paz y no de mal. Aunque pases por aguas profundas o por fuego, Él estará contigo. Enciende una luz en tu corazón, vuelve a creer, vuelve a confiar. Dios sigue en control, y donde Cristo habla, siempre hay vida y esperanza.

Del escritorio de Toby Jr.

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