¡SI LOS DATOS FUERAN REALES!

¡SI LOS DATOS FUERAN REALES!

«10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo,

porque estaba desnudo; y me escondí.

11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo?

¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses?»

1 JUAN 3:10-11

Recientemente, una prestigiosa universidad en El Salvador publicó los resultados de una encuesta que arrojó datos muy interesantes. La investigación demostró estadísticamente que los cristianos en El Salvador somos mayoría. Para ello, se realizaron algunas preguntas que, en mi opinión, resultan algo sugestivas, pero que dejan claro lo que se quería afirmar.

Entre los hallazgos más reveladores, descubrimos que aún existen personas en El Salvador que no creen en Dios ni en ninguna deidad. A estas personas, la Biblia las llama «necios». También se destacó un alto porcentaje de personas que ven al actual presidente como un enviado de Dios. Sin embargo, lo que me pareció más interesante de la encuesta y sus resultados fue el hecho de que, en los últimos años, los cristianos evangélicos hemos alcanzado la mayoría en nuestro país.

«1 Dice el necio en su corazón:

No hay Dios.

Se han corrompido, hacen obras abominables;

No hay quien haga el bien.»

SALMOS 14:1

«1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios.

Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;

No hay quien haga bien.»

SALMOS 53:1

A decir verdad, me alegra profundamente, pero al mismo tiempo me entristece. La razón es sencilla: son pocos los que realmente entienden lo que significa ser un cristiano. Muchos están tan confundidos que respondieron a la encuesta de manera engañada, influenciados por el mal concepto que, tal vez, tienen del cristianismo o por el escaso interés de conocer en profundidad lo que la Biblia nos enseña sobre el perfil del cristiano. Lo digo con convicción porque un cristiano no se comporta simplemente como quisiera, sino como lo haría Cristo. Aquellos de nosotros que nos consideramos cristianos, deberíamos reflejar esta misma conducta que Jesús mostró.

«9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu,

si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.

Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.»

ROMANOS 8:9

Veamos el perfil del cristiano según las Sagradas Escrituras La Biblia en cualquiera de sus versiones:

«7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.

8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

9 No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos;

10 ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento.»

MATEO 10:7-10

En esta porción del evangelio de Mateo, podemos ver el perfil del discípulo de Jesús, que básicamente equivale al cristiano que deberíamos ser. No nos quedamos simplemente como creyentes después de una oración, sino que avanzamos y evolucionamos, con el objetivo de llegar a ser y hacer discípulos de Cristo.

Por otro lado, encontramos este perfil del cristianismo como de los cristianos en el libro de HECHOS 2:44-47

«44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 

45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 

46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 

47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.»

HECHOS 2:44-47

Ser cristiano no significa simplemente orar o asistir a la iglesia cada semana buscando validación o consuelo. La Biblia nos ofrece parámetros claros para entender que el cristiano se esfuerza por hacer, complacer y cumplir la voluntad de Dios, no por imposición, sino por convicción personal, basada en un entendimiento profundo de lo que a Dios le agrada, y no por presión grupal.

Veamos lo que dice el evangelio de MATEO 12:50

«50 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.»

MATEO 12:50

 

También el evangelio de MARCOS 3:35 nos dice:

«35 Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.»

MARCOS 3:35

Con esto quiero decir que, según la Biblia, no todo el que dice «Señor, Señor» entrará en el reino de los cielos; no se trata solo de lo que se dice, sino de lo que se hace. Si los datos fueran verificados conforme a la Biblia, habría más agnósticos, ateos y personas confundidas que cristianos auténticos.

Si los datos fueran reales, viviríamos en la «media luna fértil», donde se cree que estuvo el jardín del Edén. Viviríamos en paz los unos con los otros, nos amaríamos como hermanos. Además, tendríamos un mínimo de accidentes de tránsito, ya que no podríamos amar a Dios sin amar a nuestros hermanos.

 

«9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.»

1 JUAN 3:9

Los linchamientos en redes sociales no existirían, los divorcios estarían al mínimo, las viudas y los huérfanos estarían bien cuidados y atendidos, y los criminales estarían en proceso de reinserción en nuestra sociedad. Pero la realidad es otra: estamos cerca de las iglesias, pero lejos de Dios. Por ello, la Biblia dice:

 

«15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.»

JUAN 14:15 

Si los datos fueran reales, otro panorama nos mostraría. Pero por ahora, debemos seguir trabajando para ver mejores resultados en las próximas décadas.

Del escritorio de Toby Jr.

 

 

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