¡LA IGLESIA EVANGÉLICA ANTE LA CRISIS!

¡LA IGLESIA EVANGÉLICA ANTE LA CRISIS!
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Partamos del principio que el término “IGLESIA”, en el griego original significa “LLAMADO”.

 

Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y {cada uno} individualmente un miembro de él.

1 Corintios 12:27

 

Una Iglesia es un cuerpo de personas que se reúne regularmente con el propósito de adorar juntos. Aunque otros grupos usan la palabra Iglesia, esta es mayormente asociada con la fe cristiana. La Iglesia puede referirse a todos los cristianos en el mundo o a un grupo específico. Podemos usar los términos “Iglesia universal” o “la Iglesia” para hablar en sentido general.

 

Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros.

Romanos 12:4-5

 

Todos los miembros de la Iglesia cristiana tienen en común su fe en Jesucristo. Por eso los miembros de una Iglesia se llaman cristianos, que significa “seguidores de Cristo”. La Iglesia existe para adorar y glorificar a Dios y proclamar el evangelio de Jesús. Congregaciones locales se reúnen cada semana, típicamente los domingos, para participar de un servicio de adoración, donde juntos leen la Biblia, oran, cantan y alaban.

 

Estas reuniones también sirven como oportunidad para compartir la historia de Jesús con otros, con el fin de que ellos también tomen una decisión de fe, y lleguen a ser parte del Pueblo de Dios.

La labor de evangelizar es un deber de cada cristiano, de acuerdo con la gran comisión de Jesús a sus discípulos. La Iglesia también es el lugar y el ambiente adecuado donde una persona puede madurar espiritualmente y encontrar apoyo de otros.

 

Conociendo que la Iglesia es parte del plan de Dios para el hombre, y que tiene una naturaleza divina y una misión específica en la tierra, debe cumplir el propósito para el cual ha sido y fue establecida; la Biblia nos ofrece algunas palabras de animosidad en Mateo 16:16: “EDIFICARÉ MI IGLESIA, Y LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PREVALECERAN CONTRA ELLA”.

 

Así pues, ya no sois extraños ni extranjeros, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la {piedra} angular, en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para {ser} un templo santo en el Señor en quien también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Efesios 2:19-22

 

La crisis es la oportunidad para predicar el Evangelio, las buenas nuevas de salvación y esperanza para todos, recordar que el objetivo primordial de Jesús fue buscar y salvar lo que se había perdido; nunca fue el objetivo de Jesús el crear una organización sin corazón. Su amor por los perdidos fue tan notorio que jamás se cansó de perdonar, sanar, multiplicar y bendecir personas.

 

Fortalecer la fe de los débiles es otra de las funciones de la Iglesia en medio de una crisis como la que estamos viviendo hoy. Ahora bien, ¿Cómo puedo yo fortalecer la fe de los nuevos creyentes?; La misma Biblia nos responde cuando nos dice que la confianza viene por el escuchar la palabra de Dios; la palabra “FE” etimológicamente proviene del latín Fides que es confianza.

 

Otra de las responsabilidades de la Iglesia en tiempos de crisis en velar por el bienestar de sus hermanos, esto nos recuerda aquellas palabras de Jesús cuándo dijo “SIENTO MISERICORDIA POR ELLOS”. Ese día se dio la multiplicación de los peces y el pan, una vez más nos recuerda que la Iglesia debe ser misericordiosa y estar atenta a las necesidades de los que conformamos la Iglesia que se conoce como el cuerpo de Cristo.

 

El servicio será la última escala en esta situación que hoy discutimos, los edificios no son la Iglesia, los edificios son herramientas para desarrollar las tareas anteriormente mencionadas, ¿Qué razón de ser tienen ahora los grandes edificios eclesiásticos vacíos? NINGUNA; es increíble como los edificios que se construyeron con las ofrendas de los congregantes estén cerrados al mismo público que los edificó.

 

No se puede hablar de amar a Dios sin Amar al prójimo.

En esta pandemia que hoy atravesamos asegúrate de estar haciendo lo correcto como Cristiano, y como Iglesia, si tu pastor no está haciendo lo que le corresponde ante esta pandemia, o no es pastor; o perdió la visión original de su llamado. Levanta un teléfono y hazle una llamada, recuerda que no estás solo, Dios está contigo como poderoso gigante para afrontar esta situación que pronto terminará, con la ayuda De Dios.

 

{Hay} un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;

Efesios 4:4

 

Resumiendo podemos decir que: La Iglesia debe predicar, fortalecer la fe del débil, alimentar al necesitado, poner los templos construidos con las ofrendas de la comunidad a disposición de quien los requiera, retomar el llamado al pastorado según la Biblia.

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