¡CON MANOS VACIAS!

Muchas amistades terminan con el pasar del tiempo, hablo de las amistades que no pusieron mayor confianza e interés en el desarrollo y tiempo que compartieron; muchos hemos experimentado dolor por haber olvidado la cortesía y la tolerancia y haber perdido el tiempo con personas que jamás valoraron nuestro cariño e interés.

El arte de tener amigos consiste en aceptarlos tal y como ellos son, sin intentar hacer de ellos personas diferentes, si no por lo contrario aprendiendo lo bueno de cada uno de ellos, promoviendo tolerancia, amor, perdón y muchos valores más.

¿Te has sentido alguna vez con las manos vacías, te has sentido por tus amigos abandonado? No eres el único, todos hemos pasado por estos problemas y situaciones; es por ello por lo que Dios nos dice que no debemos poner nuestra esperanza en los hombres o cosa creada sino en Dios.

Jamás te canses de hacer el bien, Dios conoce tu corazón, lo que sembraste con tus amigos, Él lo recompensará en público; tener las manos vacías por el menosprecio de tus amigos es solo la garantía que Dios proveerá para tu vida, mente y corazón. No tengas temor de dejar ir a aquellos que Dios te puso en el camino, ellos fueron tu examen de humildad y sumisión a su voluntad.

No tengas temor de caminar sin haber recibido lo que diste por tus amistades, Dios si conoce lo que has vivido y respaldará cada acción que has hecho por el bien de otros; no esperes nada de nadie, esa es la mejor manera de no vivir decepcionado de las personas que aparentemente son tus amigos, asegúrate de dar siempre lo mejor sin esperar una recompensa de nada, ni nadie, solo de Dios.

Hoy no terminas con manos vacías, hoy terminas con una experiencia más de cómo te debes comportar ante las personas conocidas o amigas, hazlo con sobriedad, hazlo con pasión, hazlo con devoción, te garantizo que al final serás bendecido con muchas bendiciones de parte de Dios.

Manos vacías tendrá aquel quién por una mala experiencia cierra su corazón a seguir sembrando cosas buenas en sus amigos y conocidos, recuerda que lo qué haces no es para obtener un beneficio sino para aprender a aceptar y cuidar de aquellos que la vida te pone en el camino.

No te acomplejes, jamás te sientas que al cerrar un círculo de amigos y trascender quedarás con manos vacías, las buenas experiencias y recuerdos estarán en ti y en ellos para siempre; todo ese esfuerzo valió la pena, anímate a seguir luchando y creyendo; los amigos son para toda la vida, sean buenos o sean regulares, a pesar de sus malas actitudes Dios recompensará tu buena voluntad.