¡LA SIEMBRA Y LA COSECHA!

No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

Gálatas 6:9

 

Una de las cosas más difíciles en esta vida es tratar bien a las personas que realmente no lo merecen, personas que no merecen nuestro tiempo ni atención, debido a la manera como ellos actuaron en algún momento en nuestra contra.

Lo interesante de este principio es que existe una garantía de bendición o maldición al tomar en cuenta la ley de la siembra y la cosecha, ésta la encontramos en las sagradas escrituras; y si está en las sagradas escrituras se cumplirá.

 

Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

Gálatas 6:8

 

¿Has notado un poco de hostilidad en tu contra, en tu círculo de amigos? Esto es simplemente la consecuencia de las acciones que has tomado en las últimas semanas, revisa tu actitud, revisa tu actuar, revisa tus palabras y descubrirás que no son los demás; somos nosotros que olvidamos el principio de la siembra y la cosecha.

 

Pero ¿Qué dice la ley de la siembra y la cosecha?

 

La ley de siembra y cosecha establece que cosechas aquello que siembras, cosechas más de lo que siembras y cosechas luego de que siembras. Es una ley cristiana escrita en la Biblia que aquello que siembres es lo que vas a cosechar.

Verbo “sembrar, esparcir semilla, embarazar”. … En sentido figurado, se dice que Yahveh “sembrará” a Israel en la tierra: Yahveh promete que en los postreros días “sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombres y de simiente de animales” (Jeremías 31:27).

 

Hoy te recomiendo que no sigas por el camino de la vida con esa indiferencia ante esta ley establecida por Dios para nuestro beneficio y bendición, actuemos con conciencia cristiana, hagamos todo como para la gloria de Dios; analicemos la razón y cambiemos el corazón para ser de bendición a todos los que nos rodean.

No camines por la vida creyendo que lo qué haces no tendrá consecuencias, a toda acción una reacción; si cambiamos nuestras acciones tendemos mejores reacciones. No nos cansemos de hacer el bien que a su tiempo vamos a segar.

 

Hoy es un buen día para poner en práctica la ley de la siembra y la cosecha en cada acción que ejecutes en la vida.